¿Cómo manejamos los límites con nuestros hijos?
La palabra límite, significa que existe un borde, entre lo que podemos o no hacer. Este tema, ha sido de vital importancia a través de los tiempos, en todas las familias de nuestra sociedad: ¿Cómo manejamos los límites con nuestros hijos?
Como padres, encargados de la formación de nuestros hijos. Debemos tener en cuenta que nuestra actitud o comportamiento, es una de las formas más importantes, de aplicar disciplina en el hogar. Esto significa, que somos "modelos" a seguir, para los niños y las niñas.
Cuando aplicamos autoridad con ellos, nuestra actitud y forma de hacerlo, tiene mensajes que van más allá de las palabras. Veamos ejemplos, que pueden mostrarnos de forma práctica, algunas situaciones.
Algunas frases u órdenes, pueden enviar mensajes incompletos, confundiendo al chico (a). Ejemplos:
"No arreglaste tu cama, no me haces caso"
_Si mencionamos solamente lo que el niño (a), ha hecho mal. No transmitimos en forma clara Qué y Cuándo, queremos que haga lo que le pedimos.
"¿Porqué no me haces caso? ¿Cuántas veces tengo que pedirte algo?
_Nuestros hijos (as) muy probablemente, no tengan respuestas para estas preguntas. De manera, que aumentará nuestra frustración. Además, con ellas estamos expresando enojo y frustración, pero no autoridad.
"Por favor, ve a hacer la tarea" "Anda hija, haz los ejercicios de matemáticas"
"Se hace tarde, estoy cansada, hazme el favorcito y terminas la tarea"
_Cuando rogamos por que se cumplan los deberes, estamos transmitiendo inseguridad, lo que induce a la desobediencia y desvalorización de nuestras órdenes.
Por otro lado, si utilizamos estrategias hostiles o agresivas, provocamos sentimientos de rechazo y rebeldía. Lastimando o disminuyendo la autoestima de nuestros hijos (as). Ejemplos:
"Eres un desastre" "Eres un vago" "Me vuelves loco"
_Frases como las anteriores, disminuyen la autoestima de nuestros hijos (as). Además, no estamos enseñando las razones por las cuáles no debe hacer lo que hicieron.
_Cuando utilizamos gritos o el castigo físico. Les estamos diciendo que "hemos perdido el control, tanto de nosotros mismos, como de la situación". Por lo que el niño (a)
aprende a actuar de manera desmedida y descontrolada, ante situaciones de enojo o frustración. Imitando, las conductas de sus padres en un futuro.
"Vas a ver lo que te va a pasar" "Me las vas a pagar"
_Las amenazas sin sentido, hacen que el niño o la niña, no le den importancia a nuestras palabras. Portándose como ellos lo decidan. Pues les enviamos mensajes carentes de consecuencias. La conducta indebida, SIEMPRE debe ser seguida por una consecuencia.
Después de haber analizado, algunos patrones que en algunas ocasiones hemos utilizado, sin resultados esperados. Podemos decir, que para educar a nuestros hijos (as), es necesario que los mensajes sean claros, comprensibles y directos.
Hablar clara y asertivamente, no deja dudas acerca de lo que usted quiere que sus hijos (as) hagan exactamente. Esto les brinda seguridad, pues observan que sus padres tienen firmeza, y se convierten en personas aptas para protegerlos y cuidarlos.
A continuación, se brindan algunas técnicas, para manejar de manera más efectiva la conducta de sus hijos (as):
1. "Disco Rayado": Determine claramente, qué es lo que quiere que haga su hijo, continúe repitiendo la orden cuando éste le discuta. Si después de usar el disco rayado en medida razonable, su hijo no hace lo que usted le indicó, debe estar dispuesto a apoyar sus palabras en acciones. Aplicar alguna consecuencia desagradable, con el fin de que responda ante nuestra orden.
2. "Banco de Niebla": Busca conseguir que sus hijos no lo saquen de control, ignorando sus actitudes y argumentos provocativos; cuya finalidad es hacer que los padres pierdan el dominio de sí mismos y de la situación. Ejemplo: Si el niño le dice: "Mami eres muy mala". No se enoje ni trate de justificarse, simplemente responda "Puede ser que creas que soy muy mala, pero arregla tu cuarto" (
recalcando la orden que dio).
3. "Técnica de extinción": Hay un principio psicológico que establece que todo estímulo que no es respondido, se extingue. Cuando no ponemos atención ante un reclamo inadecuado de los hijos (
como los berrinches o pataletas), habrá inicialmente una explosión de llanto para captar la atención, y fabricar una respuesta favorable. Luego ésta se irá eliminando poco a poco. Es necesario tener fortaleza para no ceder.
4. "Técnica del tiempo fuera": Consiste en cortar el comportamiento indeseado de un niño, separándolo del entorno o la situación donde se produce su mala conducta. Llevándolo a un cuarto aparte del lugar, o simplemente retirándolo de la presencia de otros.
Las recomendaciones anteriores son de gran utilidad, a la hora de Manejar los Límites en el hogar. Sin embargo, cuando la situación haya salido de sus manos, recuerde que pedir ayuda profesional, es la mejor solución. Recuerde que en COOPESIBA, podemos y queremos ayudarle.
Por M.Psc. Lucía Silva A.
Máster en Psicología Clínica